¿CUANDO NOS CASAMOS?

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Felipe estaba concentrado en su trabajo realizando un resumen de las actividades del mes que le había pedido su jefe, cuando sonó estridente el teléfono que lo trajo de vuelta desde una lejana galaxia mental. Miró el reloj, eran las 12.15 y se dijo a sí mismo, es Angélica de nuevo.

  • Hola, mi amor, ¿a qué se debe este segundo llamado matinal?

Al otro lado del auricular, escuchó a su novia que le decía:

  • Sólo te quería recordar que hoy estamos invitados a comer donde tu tía Elena, para que pases a recogerme a las 8.30 P.M. a mi casa.
  • Sí, ayer me lo dijiste, no te preocupes que a esa hora pasaré por tí.

Felipe estaba urgido por terminar pronto su informe, pero sus intentos por interrumpirla fueron vanos, porque ella siempre tenía una última novedad que comentarle y a pesar de sus largos silencios, ella seguía entusiasmada con su monólogo, hasta que al cabo de largos minutos agotó su segundo repertorio de noticias matinales y cortó.

Esta rutina se repetía diariamente desde que estaban de novios y lo que para ella era una muestra más de su devoción por él, para Felipe era una interrupción a su trabajo y la escuchaba distraído sólo para no ofenderla.

Angélica deseaba fijar pronto la fecha de boda porque consideraba que con sus 26 años, estaba en la edad justa para casarse, pero Felipe no parecía muy interesado en hacerlo todavía. Este tema había motivado varias discusiones entre ellos y siempre se postergaba para más adelante la decisión final.

La comida anual donde su tía Elena era un evento social importante, donde asistían casi todos sus parientes por parte de madre, incluyendo algunas primas y primos que hacía tiempo que no veía. La inmensa mesa de comedor estaba atiborrada de gente, sentados según una distribución estratégica que había hecho su tía.

Al lado izquierdo de Felipe estaba instalada su linda y querida prima Patricia, compañera inseparable desde la adolescencia, confidente de muchos secretos juveniles, amistad que se vio interrumpida sólo cuando inició su pololeo con Angélica, hacía poco más de 2 años, por las fuertes presiones que recibió de su actual novia..

Muchos decían que Felipe era el amor platónico de su prima, y ella siempre se las ingeniaba para invitarlo a sus distintas reuniones sociales, aunque ambos estuviesen pololeando.

Su tía Elena, madrina de Patricia, conocedora del gran cariño que se tenían entre sí, pensó que lo más justo era que se reencontraran nuevamente, aprovechando esta comida en su honor.

  • ¡Qué bueno que viniste Felipe! - le dijo sonriente Patricia.
  • ¡Tanto tiempo sin vernos, que buena idea de la tía que nos pusiera juntos...!

Un fuerte codazo de Angélica lo interrumpió, Felipe la miró molesto, pero siguió hablando con su prima.

  • Patricia, ¿tú conoces a Angélica, mi polola?

Angélica intentando contener su furia, dijo secamente:

  • Tu novia, Felipe, no tu polola...

Patricia la miró con curiosidad y respondió:

  • Me parece haberla visto algún tiempo atrás, y ¿desde cuándo están de novios?

Antes que Felipe pudiera responder, Angélica se adelantó estirándose por sobre la mesa para mirarla de frente.

  • Desde hace 6 meses y nos pensamos casar luego...
  • No me digas, ¿y cuando será el matrimonio?

Felipe estaba realmente molesto por el giro que estaba tomando la conversación, ya que una vez más se volvía al tema recurrente, y esta vez se anticipó a su novia.

  • No lo tenemos claro, tal vez en un año más...
  • ¿Cómo que en un año más, Felipe? - interrogó desafiante Angélica
  • Sí, en uno o dos años más...

Angélica estaba fuera de sí, pero no se atrevía a armar un escándalo en público delante de los parientes de su novio, así que contestó irónicamente.

  • Todo depende de Felipe, él es quien está indeciso, no yo...

Patricia estaba sorprendida por la tensión que percibía entre los novios, y trató de que volviera la calma acotando:

  • Este tema lo tienen que resolver ustedes en privado.
  • Así es, Patricia, pronto habrá que decidirse a fijar una fecha.

Angélica se calmó un poco con esta ambigua respuesta y se concentró en su plato, dejando a los primos que siguieran su animada charla.

Estuvieron toda la comida conversando de distintos temas, recordando épocas pasadas, lo bien que lo pasaban juntos y mil detalles más, que Angélica escuchaba expectante con fingida indiferencia.

Más tarde pasaron al enorme salón de esa vetusta casona, donde se formaron distintos grupos que conversaban animadamente, mientras otros bailaban en el salón vecino al compás de una música que alguien puso para tal ocasión.

Angélica se llevó aparte a su novio para conminarlo:

  • A mí no me vas arruinar la noche, así que córtala con tu primita...

En ese instante, Patricia se acercó hacia donde ellos estaban discutiendo y sonriente le dijo a Felipe:

  • ¿Vamos a bailar, primo?
  • ¿Me esperas un poco, Angélica? Vuelvo apenas termine la canción...

Antes que ella pudiera decir algo, Patricia tomó del brazo a su primo y se lo llevó a la pista de baile.

Pasaron largos minutos sin que regresaran, Angélica estaba frenética por el desaire, mientras veía a lo lejos a su novio abrazado con su prima bailando un potpurrí de canciones románticas, como si ellos fuesen de verdad los enamorados.

La música se detuvo un momento, pero Felipe no hizo amago alguno de regresar donde ella, así que Angélica decidida a todo, se internó entre el grupo para encararlo. Estaba próxima a llegar donde él, cuando se escuchó por los parlantes a alguien que anunciaba:

  • Ahora se inicia el concurso de baile, empezaremos con rock...

Antes de poder hablarle, se inició el fuerte ritmo a todo volumen y las parejas empujaban a Angélica de un lado a otro, que tuvo retirarse al borde de la pista a contemplar la competencia.

Al cabo de un rato, habían sido eliminados varios concursantes, quedando en competencia solo 4 parejas, Patricia y Felipe, entre ellos. Los asistentes celebraban las piruetas que hacían los participantes, mientras se estrechaba el círculo de baile, y se empezaron a escuchar gritos de apoyo hacia ellos.

Terminado el concurso, se escuchó por los parlantes al animador que decía:

  • Los ganadores en rock son Patricia y Felipe, la mejor pareja de la noche...

El público empezó a aplaudirlos y a vitorearlos, mientras les gritaban:

  • El beso, el beso...

Patricia sonriendo se dio vuelta, tomó el rostro de Felipe entre sus manos y lo besó en la boca largamente, mientras todos aplaudían a rabiar.

  • Otro más, otro más - gritaban

Esta vez fue Felipe quien besó a Patricia, mientras todos celebraban con júbilo el acontecimiento.

Terminada la premiación, la pareja volvió feliz donde Angélica, que estaba lívida de rabia por el espectáculo que había presenciado.

  • ¿Sabes, Angélica? Acabo de decidir la fecha de nuestro matrimonio...

Ella apenas podía articular palabra por la ira y la sorpresa que la embargaba:

  • ¿Por fin te decidiste...?

Felipe la miró a los ojos y muy serio le respondió:

  • Nunca, jamás...

Firma
Agosto 1998




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